Cuando la luz dorada desaparece tras los cerros orientales y el aire frío recorre la sabana, Bogotá no se apaga; cambia de piel.
En el norte capitalino destaca un punto neurálgico que palpita con energía singular: https://sashazkxd731125.blogdiloz.com/38790751/descubriendo-la-sofisticación-de-la-zona-t-en-bogotá